En el sector de las líneas eléctricas de alta tensión, cada fase del trabajo requiere
atención, coordinación y personal cualificado.
El montaje de los apoyos solo representa una parte de la actividad. Una fase muy
importante concierne al tensado y la regulación de los conductores, especialmente en las
líneas de 380 kV, donde los vanos tienen longitudes importantes y los trabajos deben ser
ejecutados con precisión.
Durante las actividades de Seilzug es fundamental la coordinación entre los equipos
operativos y la correcta gestión de los equipos de tendido y frenado. También los
pequeños detalles operativos marcan la diferencia durante la regulación final de la línea.
En los últimos años, el sector ha evolucionado mucho desde una perspectiva tecnológica.
Hoy se utilizan sistemas de control cada vez más precisos para monitorizar las tensiones
y seguir las distintas fases de los trabajos.
Pero la tecnología por sí sola no es suficiente. La experiencia práctica del personal sigue
siendo fundamental, sobre todo en la gestión de los trabajos en campo y en la
organización de las actividades operativas.
En el trabajo sobre las líneas eléctricas se requiere competencia técnica, planificación y
atención continua durante todas las fases de la obra. Esto es lo que nos permite ejecutar
trabajos de forma segura y respetando los estándares requeridos por los grandes
proyectos de alta tensión.